Archive | julio 2014

Turistas accidentales (2)

The Del McCoury Band & Preservation Hall Jazz Band: dos leyendas hermanadas

The Del McCoury Band & Preservation Hall Jazz Band: dos leyendas hermanadas

Vienen de Nueva York, California, Chicago, Boston, Texas, Missouri… son músicos de cualquier rincón de los Estados Unidos, enamorados de los ritmos de Nueva Orleans. Los encontraremos en esta segunda parte dedicada a los turistas accidentales… en su propio país.
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mi disco preferido de Charlie Haden

El contrabajista de jazz Charlie Haden murió el pasado 11 de julio, y es muy difícil resumir una carrera como la suya o escoger uno de sus discos. Pero cada uno tiene sus gustos personales, y en mi caso lo tengo muy claro: “Sophisticated Ladies” (Emarcy, 2011).

Tras un sorprendente disco de bluegrass -“Rambling Boy” (2008)- y su colaboración con Keith Jarrett -“Jasmine” (2010)-, Charlie Haden volvía al frente de su Quartet West (con Ernie Watts al saxo, Alan Broadbent al piano y Rodney Green a la batería) para entregar otra muestra más de su fascinación por el cine negro, con una portada retro que rendía tributo a las femme fatales del género.

Según se explicaba en los créditos, el álbum se concibió como una secuela de “The Art Of The Song” (1999), donde el cuarteto contó con Shirley Horn y Bill Henderson. La diferencia fue que, en esta ocasión, se acompañó de algunas de las vocalistas más destacadas del momento –aunque, a título personal, echaría en falta a Stacey Kent, Madeleine Peyroux y hasta a Dayna Kurtz-, para defender una colección de apasionadas torch songs. Entre las afortunadas brillaban la cálida Melody Gardot (con la romántica “If I’m Lucky”), la todoterreno Norah Jones (rebosando intimidad en “Ill Wind”), Cassandra Wilson y la esposa del contrabajista, Ruth Cameron, muy por encima de la reina gélida Diana Krall y la soprano operística Renée Fleming.

Derrochando elegancia, el Quartet West evocaba la sensualidad de la atmósfera del film noir en los instrumentales “Sophisticated Lady”, “Theme From Markham” y “Angel Face”, para que nos sintiéramos los protagonistas de una historia detectivesca en blanco y negro mientras entre las volutas del humo de un cigarrillo aparecía la mujer fatal que nos llevaría a la perdición. ¿Damas sofisticadas? Sí, pero tremendamente seductoras.

Aquí podéis escuchar “Sophisticated Ladies” en su integridad. A disfrutar…

Elvis Costello, un inglés en la corte del rey Toussaint

Elvis Costello & Allen Toussaint: el inglés y el caballero de Nueva Orleans. Foto: Jimmy Katz

Elvis Costello & Allen Toussaint: el inglés y el caballero de Nueva Orleans. Foto: Jimmy Katz

Elvis Costello representa un excelente ejemplo de los músicos europeos que se han acercado a Nueva Orleans para captar su esencia. El británico se convirtió en uno de los primeros en grabar en la ciudad poco después del Katrina, y su alianza con Allen Toussaint dio lugar al magnífico The River In Reverse (2006).
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Lionel Ferbos, el jazzman centenario

Dos días después de cumplir 103 años, el trompetista y cantante Lionel Ferbos ha fallecido hoy. Considerado el músico de jazz más longevo en activo de Nueva Orleans, hasta hace poco estuvo sobre el escenario: su última actuación en público fue el pasado 30 de marzo.

Reconocido como un icono del jazz tradicional, Ferbos tocó en todos los locales de Nueva Orleans y sus alrededores durante décadas. Su habilidad para leer partituras lo convirtió en un músico muy solicitado para bolos en parques, escuelas, iglesias, salas de baile e incluso cárceles. Hasta el año pasado actuó en todas las ediciones del New Orleans Jazz And Heritage Festival.

Nacido en el distrito séptimo de Nueva Orleans en 1911, empezó a actuar cuando era un adolescente durante la Gran Depresión. Como sufría asma desde niño, sus padres no le dejaban tocar un instrumento de viento. Pero a los 15 años, tras ver a una orquesta femenina, se dijo que él era capaz de hacer lo mismo que una chica; se compró una vieja corneta en una tienda de empeños y empezó a tomar lecciones.

Lionel Ferbos, a los 85 años, junto a Lars Edregan.

Sus primeros trabajos profesionales fueron para bandas de jazz en locales como el Pythian Roof Garden, San Jacinto Hall y The Pelican Club. En 1932, se unió a los Captain John Handy’s Louisiana Shakers; más tarde acompañó a la cantante de blues Mamie Smith mientras tocaba con la Fats Pichon Band.

Desde 1967 formó parte de la New Orleans Ragtime Orchestra, de la que fue miembro fundador, y que grabó la banda sonora de la película “La pequeña” (1978) de Louis Malle. Además, todas las semanas actuaba en el Palm Court de Decatur Street, donde lideró la Palm Court Jazz Band durante más de dos décadas. Apegado a su familia y a su ciudad, Ferbos forjó la mayor parte de su carrera en Nueva Orleans. Aun así, hizo ocho giras por Europa con la New Orleans Ragtime Orchestra.

A pesar de su larga carrera, publicó pocos discos. Entre ellos, varios con la New Orleans Ragtime Orchestra, además de “At the Jazz Band Ball” (1987), al frente de The Creole Swingers; “5 Minutes More” (1996), con la Lars Edegran’s New Orleans Band; y “Place Of My Dreams” (2002), con Dennis Browne.

Ferbos, en una escena de la serie “Treme” junto al personaje de Antoine Batiste.

Ferbos inspiró a varios de los jóvenes intérpretes con quienes colaboró en los últimos años, como los trompetistas Irvin Mayfield y Troy Andrews, más conocido como Trombone Shorty. Recientemente se dijo que participaría en el concierto de Dr. John con el espectáculo “Homenaje a Louis Armstrong” del 17 de julio en el Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz, pero finalmente la organización del certamen lo desestimó dada la avanzada edad del trompetista. Hace un par de años también hizo un cameo en un episodio de la serie “Treme”, en el que el personaje de Antoine Batiste llevaba a uno de sus jóvenes estudiantes a conocerlo por su carácter de leyenda viva.

Lionel Ferbos tuvo problemas de salud durante toda su vida. A los 50 años, su médico le dijo que no viviría mucho más… evidentemente, se equivocó.

Como despedida, una actuación de 2009 (cuando tenía 98 años) en Nueva Orleans, interpretando “When You’re Smiling”:

Johnny Winter, mucho mejor desenchufado

Hace un par de días (el 17 de julio) nos llegaba la noticia de la muerte del guitarrista de blues-rock de Texas Johnny Winter a los 70 años. Mi opinión sobre él es contradictoria: me gustaban sus discos, sobre todo la trilogía que grabó en Alligator –especialmente, “Third Degree” (1986), con Dr. John, que incluía, además, un par de temas acústicos interpretados con una National- y, aún más, sus dos álbumes para Pointblank –mi preferido es “Hey, Where’s Your Brother?” (1992), donde incidía en su faceta de bluesman acústico-.

Sin embargo, en directo –lo vi, al menos, en dos ocasiones: como telonero de Robben Ford en el Palau d’Esports de Barcelona el 18 de mayo de 1990, y en el Festival de Blues de Cerdanyola el 8 de mayo de 1993- no me parecía lo mismo: su tendencia al heavy blues acababa por cansarme y echaba de menos esos brillantes remansos acústicos de sus últimos discos. Sinceramente, pienso que Winter pretendía satisfacer a su público, poco dado a las sutilezas, y quién sabe cómo habría reaccionado si su guitar hero sacara al escenario, de pronto, una National.

Estos sentimientos encontrados sobre el desaparecido guitarrista los expresé en su momento en la crítica de su disco “Live In NYC 97” (Pointblank, 1998), que recupero aquí en su memoria.

Albino y tatuado, Johnny Winter representa lo mejor de la tradición de la guitarra blues de Texas, siguiendo la senda iniciada por T-Bone Walker y Clarence Brown, perpetuada después por Albert Collins y Freddie King, y más recientemente por Billy Gibbons (de ZZ Top) y Stevie Ray Vaughan.

Grabado durante dos noches en el club Bottom Line, “Live In NYC 97” es el primer disco de Winter desde hace cinco años, y en él muestra su respeto y gratitud por sus héroes: Freddie King, Elmore James y Muddy Waters. El álbum es un fiel reflejo de los conciertos del guitarrista texano, donde potencia el blues de “acoso y derribo” frente a las delicias acústicas con que suele sorprender en sus grabaciones en estudio. Dotado de una voz demasiado “blanca”, está claro que su fuerte es la digitación veloz de su guitarra.

En formación de trío, junto a Mark Epstein (bajo) y Tom Compton (batería), Winter pasa revista a algunos de los temas que le han hecho famoso: el poderoso instrumental de Freddie King “Hideaway”; una acerada fusión de “Sen-sa-shun” y “Got My Mojo Working” con base funk; el acelerado boogie de Frankie Lee Sims “She Likes To Boogie Real Low”, donde realmente hace “cantar” a su instrumento; el slow de Ray Charles “Black Jack”; y el trepidante “Johnny Guitar” de Johnny “Guitar” Watson.

Cuando toca la slide, Winter no pierde efectividad, sino todo lo contrario: es lo que ocurre en “The Sun Is Shining” de Jimmy Reed, y en “The Sky Is Crying” de Elmore James, un tema que hizo popular otro ilustre texano, Stevie Ray Vaughan: la comparación entre ambos es inevitable, y lo que puede decirse a favor de Johnny es que su versión no es ni mejor ni peor, solo diferente. El albino también sale airoso en el rhythm’n’blues vacilón con influencias de Chuck Berry (“Just A Little Bit”), y en el funk de New Orleans (“Drop The Bomb”, de Snooks Eaglin).

Según cuenta el propio Winter, “las canciones que he escogido para este disco están dedicadas a todos mis fans, que me han apoyado al venirme a ver actuar”. Seguro que después de escucharlo, seguirán apoyándolo.

Aquí lo podemos ver en directo en 1979, junto a Jon Paris (bajo) y Bobby Torello (batería), interpretando “Hideaway”:

Turistas accidentales (1)

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Johnny Adams, la voz de Nueva Orleans

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Cuando murió Johnny Adams en 1998, ningún periódico español se hizo eco de la triste noticia. Una prueba más de que en este país la música negra en general, y la de Nueva Orleans en particular, ha interesado más bien poco a las grandes audiencias.
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