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Jerry Lee Lewis, The Piano Killer

Es el último superviviente del rock’n’roll original, y con su estilo salvaje de cantar y tocar el piano creó escuela, con una genialidad que le permitía pasar del boogie woogie más frenético a la balada country más llorosa. Tal día como hoy nacía en 1935 en Ferriday, Louisiana. Lo celebramos a lo grande con dos apasionantes playlists y con las críticas de sus últimos álbumes en estudio y la de un DVD que recogía sus actuaciones televisivas clásicas.

Si tuviéramos que encontrar un nexo de unión entre los últimos tres trabajos de Jerry Lee Lewis sería este: una pléyade de invitados de lujo para acompañar al viejo guerrero del rock’n’roll en una colección de versiones. ¿Demasiado trillado? Tal vez, pero al menos resultó efectivo.

“La gente dice que eres un bebedor y un perdedor”, le espetaba Mick Jagger a Jerry Lee en Evening Gown. Todo lo que tú quieras, Morritos. Pero, como el título del álbum proclamaba a los cuatro vientos, The Killer es el único que queda en pie de ese Million Dollar Quartet cuyos otros componentes (Elvis Presley, Johnny Cash y Carl Perkins) crían malvas hace años.

Sin grabar un nuevo trabajo desde Young Blood (1995), Lewis volvió con una declaración de principios. Last Man Standing (2006) era un aviso para los escépticos: “Cuidado, estoy aquí y sigo siendo el mejor”. Y aunque este proyecto se vendió como un disco de duetos, el quemapianos tenía claro que no le tosía nadie.

Por eso se apropió de canciones de Led Zeppelin (Rock And Roll, con Jimmy Page), Bruce Springsteen (Pink Cadillac, con el Boss), Creedence Clearwater Revival (Travelin’ Band, con John Fogerty), Kris Kristofferson (The Pilgrim), Van Morrison (What Makes The Irish Heart Beat, con Don Henley), The Band (Twilight, con Robbie Robertson), The Rolling Stones (Honky Tonk Woman, con Kid Rock) y The Beatles (I Saw Her Standing There, con Little Richard).

También abordó el repertorio de Jimmy Reed (You Don’t Have To Go, con Neil Young), Chuck Berry (Sweet Little Sixteen, con Ringo Starr), Jimmy Dean (Just Bummin’ Around, con Merle Haggard), Bob Wills (Don’t Be Ashamed Of Your Age, con George Jones), Waylon Jennings (Couple More Years, con Willie Nelson), Hank Williams (Lost Highway, con Delaney Bramlett), Bill Nettles And His Dixie Blue Boys (Hadacol Boogie, con Buddy Guy) y el estándar Trouble In Mind (con Eric Clapton).

El resultado: vampirizó las canciones hasta tal punto que parecían escritas por y para él. Y el egocéntrico pianista ofreció lo que todos esperábamos: rock’n’roll salvaje, boogie woogie enloquecido, blues rijoso, lamentos country y hasta góspel. Por impresionante que fuera la lista de colaboradores, Last Man Standing sería lo mismo sin Clapton y el resto de figuras de pesebre: Jerry Lee Lewis en estado puro, el loco hijoputa al cien por cien.

Un año después, se publicó el CD + DVD en directo Last Man Standing Live (2007), con canciones no incluidas en el disco de 2006 –clásicos de su repertorio como Great Balls Of Fire, Don’t Put No Headstone On My Grave y Whole Lotta Shakin’ Going On– y nuevos colaboradores como Tom Jones, Solomon Burke, Norah Jones, Chris Isaak e Ivan Neville.

El siguiente álbum de Lewis fue Mean Old Man (2010), y daba la sensación de que podría ser el definitivo. Aunque, siendo sinceros, en esta secuela de Last Man Standing no transmitía la sensación de estar en las últimas que se apercibían en los postreros trabajos de Johnny Cash. Al contrario, algunos de los cortes –Rockin’ My Life Away (con Kid Rock y Slash) y Roll Over Beethoven (con Ringo Starr y John Mayer)– nos mostraban a un Lewis jovial (dentro de sus posibilidades), capaz aún de emocionar con su voz y su piano.

Mean Old Man repetía la fórmula de su antecesor, al convocar a una serie de invitados de primera clase –de hecho, muchos de ellos reincidieron– que reinterpretaban a dúo con el pianista repertorio propio. Así, con Mick Jagger recuperaba Dead Flowers y con Keith Richards Sweet Virginia, ambas de The Rolling Stones; con Merle Haggard, el sonido Bakersfield de Swinging Doors, y con John Fogerty, el Bad Moon Rising de la Credence.

La principal diferencia respecto a Last Man Standing estribaba en el sonido dominante, del que era responsable el coproductor Jim Keltner, quien ya tocaba la batería en varios temas de ese disco: Lewis es conocido por su frenético rock’n’roll, pero a lo largo de su carrera también ha grabado country, y en este trabajo recuperaba esas raíces.

Del trotón Mean Old Man de Kris Kristofferson (con Ronnie Wood) al outlaw del Whiskey River de Johnny Bush (con Willie Nelson); de la balada Please Release Me de Eddie Miller (con Gillian Welch) al góspel de Railroad To Heaven (con Solomon Burke) y Will The Circle Be Unbroken de la Carter Family (con Mavis Staples, Robbie Robertson y Nils Lofgren): la esencia del country estaba en todas ellas, con un Jerry Lee más melancólico de lo habitual.

Queda la duda por saber si ese retorno a lo campestre era una adaptación a las condiciones físicas actuales del otrora salvaje intérprete. Aunque, ay, al escuchar ese Miss The Mississippi And You, solo con su piano (desnudo, ligero de equipaje), uno tenía la sensación de despedida.

Pero nos equivocábamos, ya que en 2014 Jerry Lee volvió con el que es, hasta ahora, su último disco en estudio publicado. A sus 79 años nos regaló un Rock & Roll Time de sonido clásico (esa portada ante el edificio de Sun Records lo delataba), un regreso a las raíces de nuevo de la mano del productor y batería Jim Keltner en el que, cómo no, predominaban las versiones y los invitados de postín.

En este caso, los adaptados fueron, entre otros, Chuck Berry (Promised Land y Little Queenie, con Keith Richards y Ronnie Wood a las guitarras), Johnny Cash (Folsom Prison Blues, con Robbie Robertson a la guitarra y Nils Lofgren a la lap steel), Bob Dylan (Stepchild, con Daniel Lanois a la pedal steel), Kris Kristofferson (Rock & Roll Time y Here Comes The Rainbow Again, con Shelby Lynne a la voz), Jimmy Reed (Bright Lights, Big City, con Ivan Neville al órgano y Neil Young a la guitarra y voz), Lynyrd Skynyrd (Mississippi Kid, con Derek Trucks a la guitarra) y Fats Domino (Sick And Tired).

A diferencia de los anteriores álbumes, en Rock & Roll Time los colaboradores estaban en un segundo plano. Además de los ya citados, encontramos al pedal steel Greg Leisz, a los guitarristas Doyle Bramhall II y Jon Brion y a los vocalistas Vonda Shepard y Bernard Fowler.

Desde 2014 Jerry Lee, con una salud debilitada a consecuencia del derrame que sufrió en 2019 –le afectó la movilidad de la mano derecha–, no había pisado un estudio de grabación. Aunque el pasado mes de marzo se anunció que acababa de grabar un álbum de covers de góspel producido por T Bone Burnett, con colaboraciones del guitarrista James Burton y las cantantes Lee Ann Womack y The McCrary Sisters. Esperemos escucharlo pronto.

Y de sus trabajos más recientes pasamos a un recuerdo de las actuaciones más sonadas de su juventud, incluidas en un DVD publicado en 2007. Viendo a los entusiastas fans enloquecidos ante la salvaje actuación de Lewis en la televisión británica, uno se pregunta por qué ese mismo público encumbró a The Beatles. Pero, aunque esa es otra historia, historia es precisamente lo que nos ofrecía Greatest Live Performances Of The ‘50s, ‘60s And ‘70s.

El DVD recogía algunos momentos televisivos clave en la carrera del pianista, como su primera aparición en el Steve Allen Show en 1957 con el explosivo Whole Lot Of Shakin’ Going On y su paso por los programas de Dewey Phillips y Dick Clark en 1957 y 1958, con éxitos de los cincuenta como You Win Again, Great Balls Of Fire y Breathless.

Tampoco faltaba el citado –y legendario– concierto del 19 de marzo de 1964 en los estudios británicos (con High School Confidential, I’m On Fire y Your Cheatin’ Heart, entre otras) ni su faceta country de los setenta con Me & Bobby McGee y un set a dos pianos junto con su primo Mickey Gilley.

La oferta se completaba con una entrevista de 1993 en los estudios de Sun Records en Memphis y un tráiler de High School Confidential (1958) que merecía el doblaje de los chicos de Muchachada Nui.

Y para terminar, solo falta recordar estas dos playlists dedicadas a Jerry Lee donde, además de poder escuchar sus canciones, se cuentan más cosas sobre él.

01 Los grandes pecados del Killer: sus éxitos y algunas de las adaptaciones que de ellos han hecho otros artistas, desde Chris Isaak hasta Johnny Hallyday.

02 La promiscuidad del Killer: las versiones del pianista de canciones de compañeros de sello, bluesmen, artistas de country y cantautores.

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