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Steve Van Zandt: ¡despierta, Silvio!

Little Steven al frente de The Disciples Of Soul. Foto: Bjørn Olsson

Aunque es conocido por ser guitarrista de la E Street Band de Bruce Springsteen y por liderar su propia banda, The Disciples Of Soul, su personalidad abarca muchos más campos: es productor, compositor, arreglista, DJ radiofónico, guionista y actor. Para celebrar su cumpleaños, mañana 22 de noviembre, nos centraremos en esta última faceta, la de la interpretación, en una serie que sigue siendo una gran ignorada.

De todos es sabido: Los Soprano (1999-2007) marcó un antes y un después en la ficción televisiva. Sin embargo, ya no es tan conocida la historia de cómo Lilyhammer (Netflix, 2012-2014), un spin off apócrifo de la serie de David Chase, abrió camino al éxito de las plataformas de streaming.

Retrocedamos a 2009: los guionistas Anne Bjørnstad y Eilif Skodvin –después creadores de Beforeigners (Los visitantes) (2019)– presentaron a NRK, la televisión pública noruega, el esbozo de una serie dramática sobre un mafioso, Frank The Fixer Tagliano, quien, tras testificar contra sus compinches, se acoge al programa de protección de testigos.

A continuación, se traslada a Lillehammer, la pequeña ciudad donde se celebraron los Juegos Olímpicos de Invierno de 1994, para iniciar una nueva vida, convertido en Giovanni “Johnny” Henriksen. Planteada inicialmente como una barata producción externa, todo cambió cuando se escogió a su protagonista.

Van Zandt (Silvio Dante) con Tony Soprano (James Gandolfini) en “Los Soprano”

Bjørnstad y Skodvin siempre habían pensado en Steve Van Zandt –aka Little Steven y Miami Steve, nacido el 22 de noviembre de 1950 en Winthrop (Massachusetts)– y le ofrecieron el papel. Al principio se mostró reticente, porque acababa de interpretar a otro gánster, Silvio Dante, en Los Soprano.

Pero pronto pensó que era una idea brillante: le entusiasmó tanto que, al ver su potencial, consiguió la implicación de Netflix para convertir Lilyhammer en una costosa coproducción noruego-estadounidense rodada en Lillehammer, Oslo, Nueva York y Río de Janeiro.

Cuando la primera temporada llegó a Estados Unidos a través de Netflix el 6 de febrero de 2012, marcó el inicio de una nueva era de la televisión: aunque se había estrenado en Noruega en el canal NRK1 el 25 de enero de ese mismo año –con una audiencia récord de casi un millón de espectadores, una quinta parte de la población del país–, era la primera vez que la plataforma de streaming ofrecía un contenido exclusivo. El experimento funcionó y abrió la puerta a éxitos posteriores como House Of Cards (2013-2018) y Orange Is The New Black (2013-2019).

Frank Tagliano en el Flamingo

El principal atractivo de Lilyhammer radica, por supuesto, en Van Zandt –coguionista, coproductor ejecutivo, autor de la banda sonora, supervisor musical y director del último capítulo–. El guitarrista de la E Street Band interpreta a Frank/Johnny como el Silvio de Los Soprano: se mueve, gesticula, viste y habla como él e incluso luce el mismo pelucón.

Además, comparte con el consigliere de Tony Soprano sus conocimientos musicales y cinematográficos (cómo no, películas de mafiosos) y también regenta un club (del lúbrico Bada Bing! ha pasado al Flamingo, un restaurante-local de copas y conciertos).

Con estos mimbres, las conexiones entre Lilyhammer y la mítica producción de David Chase son evidentes. “Esto es como un episodio de ‘Los Soprano’”, le dice un personaje a Frank/Johnny. Él responde: “¡Qué me vas a contar!”; y en el siguiente plano suena el Woke Up This Morning de Alabama 3. Y luego está LA ESCENA: el mafioso se recupera en un hospital, y su compañero de habitación le espeta “Todo es un sueño, Silvio”.

Algunos fans se aferran a ese momento para teorizar que toda la trama es precisamente eso, un sueño que tiene Silvio Dante mientras está en coma (así acabó el personaje tras ser tiroteado en la “serie madre”).

Frank junto a su incompetente equipo

Pero aún hay más: los cameos de habituales como Maurine Van Zandt (esposa de Steve) y, sobre todo, de Tony Sirico, sin olvidar ese rumor según el cual James Galdofini y Edi Falco debían participar en un episodio, aunque la inesperada muerte del primero acabó con la idea.

La serie destaca por su peculiar sentido del humor, derivado del choque cultural del mafioso italoamericano de Nueva Jersey con la pulcra y organizada comunidad donde ahora vive. El protagonista utiliza sus habituales métodos –extorsiones, chantajes, amenazas, sobornos, palizas…– para afrontar todo tipo de problemas domésticos y burocráticos: desde conseguir que bauticen a sus hijos hasta impedir que deporten a un africano, apodado Balotelli, que se descubre como un excelente cocinero de platos italianos. Para ello se rodea de un más bien incompetente equipo integrado básicamente por miembros de un gang local de motoristas que, entre chapuza y chapuza, acaban solucionando las cosas.

También resulta interesante el retrato de la sociedad noruega, centrado en aspectos como la integración de los inmigrantes, el racismo, la reinserción en las cárceles, el sistema educativo o la obsesión por la ecología.

Bruce Springsteen, un turbio asesino

A todo esto, hay que sumarle la riqueza de personajes secundarios “pintorescos”, como un trabajador social adicto al sexo que después abraza el islam, un exsaltador de esquí fascinado por las películas de la mafia, un policía fan de Elvis Presley, un taxista convertido en estrella de culebrón brasileño y un profesor de natación obsesionado con las mujeres lactantes.

Y la galería de “enemigos” de Frank también es de aúpa: lituanos que se dedican a la prostitución (liderados por una mujer manca) y británicos hooligans (Alan Ford, un habitual de las pelis del hampa de Guy Ritchie).

Después de tres temporadas, Netflix decidió cancelar la serie. En el recuerdo nos queda una excelente selección musical –canciones de Tony Bennett, The Spencer Davis Group, Leonard Cohen, Little Walter, Sam & Dave, Rufus Thomas, Albert King, Wilson Pickett, Bruce Springsteen (Born To Run), Nancy Sinatra, Carla Thomas, Otis Redding, Frank Sinatra, Blind Willie Johnson, Bob Dylan, Calexico, Billie Holiday…–, el cameo de Gary U.S. Bonds actuando en el Flamingo y la aparición del mismísimo Bruce Springsteen interpretando a un misterioso enterrador/asesino.

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