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Prince, más vivo que nunca en 2026

Tres de las publicaciones del artista de Minneapolis para este año. Ilustración: ChatGPT

El patio de fans del príncipe púrpura anda alborotado desde hace semanas, con los anuncios de varios lanzamientos de diversa índole, en un año especialmente activo en el mercado de discos póstumos del artista de Minneapolis. Después de Timeless (2026) se preparan varias novedades.

A pesar de su prematura desaparición, Prince (1958-2016) sigue presente con varios álbumes, algunos con material inédito —Piano and a Microphone 1983 (2018), Originals (2019) y Welcome 2 America (2021)— y otros, ediciones ampliadas de discos ya conocidos —Purple Rain (2017), 1999 (2019), Sign ‘o’ the Times (2020), Diamonds and Pearls (2023) y Around the World in a Day (2025)—.

En 2026, el cupo ya parecía cubierto con la publicación el 28 de agosto del irregular Timeless, una colección de nueve temas inéditos de diversas épocas, entre los años 1977 y 2012, además de la interpretación en directo en 2016 de la ya conocida How Come U Don’t Call Me Anymore?

El 9 de octubre se lanzó el EP en formato digital Calabama, con varias versiones del que quizá era el mejor tema de Timeless… y también el más polémico, ya que Prince lo grabó sin metales (Vault Raw), y posteriormente estos se añadieron exprofeso para el álbum. Esta manipulación provocó cierto malestar entre los fans acérrimos.

Pero ese era solo el principio. A principios de octubre saltó la noticia: el 27 de noviembre, en el marco del Record Store Day —ese invento sacacuartos que se aprovecha de la buena voluntad y de la paciencia de los aficionados para vender a precios astronómicos—, se editaría 3121 Las Vegas Live, grabado en directo el 20 de enero de 2007 en el Rio Hotel & Casino de la ciudad del juego.

El concierto, de más de dos horas, incluye en su setlist de veintiún cortes —en un triple vinilo o en un doble CD— canciones de Musicology (2004) —solo la titular— y 3121 (2006) —Lolita, Black Sweat, Satisfied, Get On the Boat y 3121—, además de hits de su carrera —Purple Rain, Kiss, Girls & Boys, Cream, If I Was Your Girlfriend, U Got the Look y los menos populares Pink Cashmere y Shhh—.

Eso sin contar las sorprendentes versiones de Pass The Peas (The JB’s), Crazy (Gnarls Barkley), Play That Funky Music (Wild Cherry), el tradicional Down by the Riverside, I Never Loved A Man (The Way I Love You) (Aretha Franklin), Love Changes (Mother’s Finest) y la medley del clásico Somewhere Over The Rainbow con el Nine Million Bicycles de Katie Melua.

La banda que acompaña a Prince en este concierto está integrada por Morris Hayes (teclados), Renato Neto (teclados), Cora Coleman-Dunham (batería), Josh Dunham (bajo), Greg Boyer (trombón), Mike Phillips (saxo), Lee Hogans (trompeta), Shelby J. (voz), Maya McClean (voz) y Nandy McClean (voz).

Ya lo he comentado públicamente: aunque 3121 Las Vegas Live debe ser una maravilla —para mí, el mejor Prince es el que brilla en los conciertos—, no pienso hacer colas en tiendas de discos ni pagar cantidades astronómicas por él. Esperaré a que algún alma caritativa lo cuelgue en internet y entonces me lo descargaré.

Aunque en octubre no acabaron las sorpresas, y la última semana, en concreto el día 29, The Prince State y NPG Records anunciaron de forma oficial —tras unos días de incertidumbre en alguna tienda online como la aún activa Tower Records— otra novedad principesca para el 11 de diciembre: la reedición ampliada de 3121, en formato de dos CD más un Blu-ray (o tres vinilos más un Blu-ray).

Esta expanded edition incluirá las doce canciones del álbum original, más otras diez —entre tomas acústicas de Love, The Word y Te amo corazón e inéditos como el magnífico funk Time of Ur Life, ya lanzado como avance— y, tal vez lo mejor, el video del concierto 3121 Las Vegas Live antes citado, junto con los clips de Fury, Black Sweat y Te amo corazón. Por cierto, ya se ha anunciado que varios cines de Estados Unidos y Canadá proyectarán este show de Las Vegas en 4K y Dolby Atmos.

¿Y por qué se ha elegido precisamente 3121 —y no otros trabajos anteriores que también merecerían similar tratamiento— para reeditarlo en este formato tan especial? Aparte de la razón más evidente, al cumplirse el aniversario de los veinte años de su publicación, este álbum fue importante por varios motivos.

En primer lugar porque, tras los cambios de nombre y de discográfica, supuso el debut de Prince con el mítico sello Universal Motown. Como avance del álbum se lanzó el single Te amo corazón, con un videoclip dirigido por la actriz mexicana Salma Hayek y protagonizado por Mia Maestro, rodado en Marrakech.

La canción se publicó el 13 de diciembre de 2005 y el vídeo se pudo ver a partir de esa fecha en la web NPG Music Club. Entonces no se conocía ninguna información más sobre 3121, pero sí se creó una página donde aparecía un logotipo con este número y la frase “Don’t U Wanna Come?”.

La portada del álbum original de 2006

No podemos olvidar que, a partir de la década de los noventa, Prince había transformado su carrera en una incógnita, y, por eso, enfrentarse a cada uno de sus nuevos trabajos suponía un cierto riesgo. 3121 no fue una excepción, pero consiguió abrirnos los ojos.

Digámoslo claro: en lugar de adaptarse a las nuevas modas del momento, los mejores temas eran aquellos donde el artista de Minneapolis recuperaba el sonido de sus discos de hacía veinte años, cuando rendía tributo al soul y al funk de James Brown y George Clinton, y el hip hop acababa de nacer.

Así, utilizaba todos los recursos que forjaron su inconfundible e inigualable estilo: las voces manipuladas, los teclados galácticos, los riffs de guitarra cortantes y los ritmos sintetizados marciales, sin apenas atisbos del rap que triunfaba en las listas.

En este retorno al funk irresistible brillaban temas como 3121, Lolita y Black Sweat, canciones que, sin ser réplicas, nos recordaban a trallazos anteriores como Hot Thing o Kiss. Y también remitían a los ochenta ese Love gamberro a lo Morris Day, o la guitarrera Fury.

En otro de sus puntos fuertes, las baladas, nos sorprendía con Satisfied, un excelente blues clásico con metales —un servidor siempre soñó con que grabara un álbum de blues—, la latina Te amo corazón y, por otro lado, se acercaba al urban rhythm’n’blues caliente con Incense And Candles, con su protegida Tàmar.

El mítico concierto, en 4K

Aunque a veces contaba con el respaldo de los brillantes saxofonistas Maceo Parker y Candy Dulfer, además de otros componentes de New Power Generation, con este regreso a su faceta de one man band evitaba su tendencia a las largas jams instrumentales.

Solo en el espectacular Get On The Boat, con la implacable percusión de Sheila E. y el soplido huracanado de Maceo, se acercaba a ese funk orgánico con ecos del mejor y más explosivo James Brown.

Con 3121 Prince dio una vuelta de tuerca a lo que mejor conocía, el funk sintetizado de los ochenta marca de la casa. Y lo mejor es que salió airoso.

Por si todo lo anterior no fuera poco, también se ha anunciado otra novedad para el 20 de enero de 2027: la edición restaurada en 4K del mítico filme-concierto Sign ‘o’ the Times (1987). Además, se incluirá también en otro disco la versión Blu-ray, acompañada del documental Prince – The Peach & Black Times, con entrevistas al teclista Dr. Fink, al bajista Levi Seacer Jr., a la bailarina Cat Glover y a la ingeniera de sonido Susan Rogers, entre otros.

Si somos sinceros, el único aliciente de esta edición es el formato 4K. En esencia, es el mismo producto que apareció en 2019 en Alemania: una caja con dos Blu-ray y dos DVD con el filme y los mismos extras (el documental), además de un póster, un libreto tamaño LP y cinco fotos grandes.

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