A caballo entre lo retro y lo contemporáneo, el cantante y compositor estadounidense es uno de los exponentes actuales más destacados de la americana. Con motivo de su próxima gira por los escenarios españoles, recordamos uno de sus discos más interesantes, Middle Of Everywhere (2011).
Desde adolescente, Pokey LaFarge no ha parado de viajar, buscando el espíritu de los héroes musicales anteriores a la Segunda Guerra Mundial. Compartir esa inspiración se ha convertido en una misión para él, para demostrar que existe algo más aparte del horripilante pop manufacturado actual.
No es el primero en hacerlo –lo precedieron Wayne Hancock y Hank III–, pero el de Saint Louis ha conseguido un difícil equilibrio entre lo retro –su look a lo Gran Depresión, su voz que parece surgida de una vieja gramola, sus instrumentos antiguos (guitarras y banjos de entre 1900 y 1956)– y lo contemporáneo.
Su sonido trasciende los confines de los géneros por los que se mueve –jazz primitivo, country-blues, ragtime, western swing y folk de los Apalaches–, desafiando continuamente la idea preconcebida de que los continuadores de la tradición no logran traspasar los límites musicales.
Por eso, de él dijeron en la seminal revista No Depression que “podría ser el nacimiento del próximo Bill Monroe. Pero, por ahora, está en la categoría contemporánea de americana, porque su música es difícil de catalogar”.
Tras el autoeditado Marmalade (2007) y Beat Move And Shake (2008), llegó Riverboat Soul (2010), el primero de sus álbumes en el que estaba respaldado por el excepcional trío The South City Three (Adam Hoskins, Joey Glynn y Ryan Koenig). Con ellos repitió en Middle Of Everywhere (2011).
En este disco que hoy recuperamos, LaFarge nos obsequiaba con dixie con trombón y corneta (So Long Honeybee, Goodbye, Keep Your Hands Off My Gal, Feels So Good) y ragtime acelerado (Drinkin’ Whiskey Tonight, Woodwacker Rag).
También deslumbraba con trepidante hillbilly (el magnífico Mississippi Girl, donde se juntaban la tradición del proto rock’n’roll y el blues, gracias a una espectacular armónica) y blues (Coffee Pot Blues). Todo lo que le encantaría a Robert Crumb.
Pokey llamó la atención de Jack White, quien le produjo el single Chittlin’ Cookin’ Time In Cheatham County (2011) para su sello Third Man Records, donde editó también el álbum Pokey LaFarge (2013). Después pasó a Rounder, con Something In The Water (2015) y Manic Revelations (2017).
Actualmente pertenece a la escudería de New West Records, donde ha publicado Rock Bottom Rhapsody (2020) e In The Blossom Of Their Shade (2021), con portada del ilustrador barcelonés Adrià Marquès (alias El Marquès), autor también del póster de su actual tour.
Pokey LaFarge iniciará su gira española el 31 de octubre en Valencia (Loco Club), y, ya en noviembre, actuará el día 1 en Barcelona (La [2] de Apolo), el 2 en Zaragoza (Rock & Blues Café), el 3 en Madrid (Copérnico), el 4 en Santiago (Capitol, Outono Códax Festival) y el 5 en Bilbao (Kafé Antzokia).


