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Iztiar Yagüe, en la piel de Bessie Smith

Paul & Itziar, de homenaje. Foto: Alejandro Sanz Fraile

La cantante y compositora alavesa edita por fin su disco de tributo a la legendaria pionera del blues, acompañada por su fiel Paul San Martín al piano. Ambos iniciaron este proyecto con el espectáculo Itzi canta a Bessie, estrenado el 9 de julio de 2022 en el Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz.

Con Sugar in My Bowl. A Tribute to Bessie Smith, Itziar Yagüe y el pianista, cantante y compositor donostiarra de blues y boogie woogie Paul San Martín consiguen su sueño de rendir un homenaje a la mítica blueswoman (1894-1937), conocida con el sobrenombre de la Emperatriz del Blues.

Un sueño que comenzó hace años, cuando estrenaron Itzi canta a Bessie, un show donde repasaban una quincena de sus canciones más representativas a ritmo de ragtime, vodevil y blues. De hecho, desde que empezaron a tocar juntos en 2021 ya pensaron en traspasar al directo su admiración mutua por Smith.

El disco se publicará el 14 de marzo en vinilo de 12” y estará disponible en plataformas digitales a partir de ese día. Grabado en otoño de 2024, el nuevo trabajo incluye ocho piezas clásicas del repertorio de Bessie —cuyo origen se establece entre 1923 y 1931— interpretadas a voz y piano.

Las cuatro canciones de la cara A fueron grabadas en el estudio Lezoti de Oiartzun en una sesión en una primera toma, sin correcciones y con una mínima producción, mientras que las cuatro de la cara B se registraron en directo: tres en un concierto en Mendaro y una (Reckless Blues) en el Café Berlín de Madrid.

La homenajeada

La intención de Itziar y Paul era clara: querían reproducir una energía similar a la de las sesiones de Bessie de los años veinte para los sellos Columbia y OKeh y recrear con la mayor fidelidad posible la forma de grabar de hace un siglo. 

“Bessie Smith era la encarnación del blues, su mismísima esencia. Al igual que toda la música popular americana del siglo XX está en deuda con este género, el blues también le debe muchísimo a Bessie. Esa es la razón de ser de este trabajo: dar a conocer su figura y sus canciones”, ha declarado el dúo.

La portada es obra del diseñador José Luis Lanzagorta, con una fotografía de Agustín Bertol. Josué Pascual se ha encargado del sonido directo, grabación, mezcla y máster; Gorka Urra, de la grabación en estudio; Antonio Sánchez, del sonido directo y grabación de Reckless Blues, y Joel Lozano, de la mezcla.

El madrileño Teatro Tribueñe, que organiza el ciclo Primavera Blues junto a la Sociedad de Blues de Madrid, acogerá el concierto de presentación de Sugar in My Bowl. A Tribute to Bessie Smith el 22 de marzo a las 22.00 horas.

¿Y qué opinan sobre la Emperatriz del Blues?

ITZIAR: “Escuchaba con admiración sus canciones, pero jamás creí que sería capaz de interpretarlas hasta hace unos diez años. Esas letras, casi declamadas más que cantadas, por esa voz tan personal, tan expresiva, impresionarían a cualquier cantante. Su música me ha atravesado y hasta transformado como artista y como mujer, como si ella misma me hubiera infundido valor, aplomo, realidad. Escucho con devoción ‘The Bessie Smith Story’, un disco suyo que me compré en Nueva Orleans, en silencio, fascinada, casi siempre al atardecer”.

PAUL: “Rondaba la veintena cuando compré ‘Empty Bed Blues’, una recopilación con sus grabaciones originales en mono de 1923 a 1933. Aún lo conservo como oro en paño. Al instante caí rendido ante la verdad que transmitía esta mujer de poderosa e imponente apariencia y melancólica voz. En sus discos siempre iba acompañada de manera impecable por músicos de altísimo nivel, como los pianistas Fletcher Henderson, Clarence Williams o James P. Johnson, el guitarrista Eddie Lang, el trombonista Charlie Green o un joven Louis Armstrong, que aporta su corneta en la que para mí es la interpretación definitiva del ‘St. Louis Blues’”.

Íntimo, nocturno y atemporal

Portada del disco, diseñada por José Luis Lanzagorta

A nivel interpretativo —si entendemos la interpretación como el hecho de creerse las canciones y meterse en la piel del personaje—, pienso honestamente que Sugar in My Bowl. A Tribute to Bessie Smith es el mejor disco de Itziar Yagüe. Un salto al vacío —solo ella y el piano de Paul San Martín— grabado en directo (ya sea en el estudio o en un concierto).

Su dulce y acariciante voz encuentra el complemento perfecto en las elegantes y espectaculares teclas de Paul, y el repertorio de la Emperatriz del Blues encaja como un guante en su sensibilidad y capacidad artística, como si hubiera nacido para cantar esas canciones.

En las versiones de Bessie, algunos de esos temas ya se fundamentaron en el matrimonio muy bien avenido de voz y piano —el de Clarence Williams—. Sería el caso de las vodevilescas Need A Little Sugar in My Bowl (1931), con letra picarona — “I need a little sugar in my bowl, I need a little hot dog on my roll”—, y I Wish I Could Shimmy Like My Sister Kate (1925).

También en formato de dúo en sus grabaciones originales eran Oh Daddy Blues (1923), con un carácter más teatral o de music hall, y ‘Tain’t Nobody’s Biz-ness If I Do (1923), ambas grabadas en directo por Itziar y Paul.

Williams y varios metales protagonizaban Nobody Knows You When You’re Down and Out, una canción profética de Jimmy Cox sobre el carácter voluble de la riqueza (poco después estallaría el Crac del 29), y que en la voz de Itziar se convierte en un himno atemporal, idóneo para la época actual.

Uno de los grandes alicientes del disco es que no se nota apenas diferencia entre lo grabado en el estudio (en directo) y lo grabado en directo (en concierto), a excepción de los aplausos y los esporádicos comentarios de Yagüe. En ambos casos predomina ese carácter íntimo y nocturno que lo hacen tan especial.

La cantante alavesa y el pianista donostiarra se muestran muy respetuosos con el sonido añejo: por ejemplo, su Careless Love Blues —con piano, trombón y la corneta de Louis Armstrong en el original de 1925— es más fiel que la adaptación que hizo Madeleine Peyroux en 2004.

En Reckless Blues (1925; también contaba con Satchmo), Paul nos maravilla con las teclas con un ejercicio de virtuosismo digno de mención. Y lo mismo ocurre con After You’ve Gone, con un piano que parece salido de un antro de Nueva Orleans, y que remite más a la versión de Dr. John con Hugh Laurie de 2011 que al original de 1927 con Bessie y su banda (con el piano de Fletcher Henderson).

Sugar in My Bowl. A Tribute to Bessie Smith es un precioso intermedio en la carrera de Itziar Yagüe entre sus grabaciones de composiciones propias, pero no por ello es un trabajo menor; al contrario, es un disco necesario para reivindicar a una de las figuras decisivas en la historia del blues.

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