
El sello parisino ¡Ya Basta! ha celebrado su trigésimo aniversario con el reciente lanzamiento de un álbum donde reúne a algunos de los artistas que lo han hecho famoso. Entre ellos no puede faltar su buque insignia, Gotan Project, junto con otros proyectos de su fundador, Philippe Cohen Solal.
Compositor, productor, DJ apasionado por el house y el techno, ejecutivo discográfico, descubridor de talentos (entre ellos, Keziah Jones) y supervisor de bandas sonoras, Philippe Cohen Solal fundó en París en 1996 ¡Ya Basta! “en referencia al subcomandante Marcos, pero también para decir ‘¡basta ya!’ a la escena techno-house, que se estaba volviendo repetitiva”.
Como cuenta en la web del sello, el francés está más obsesionado por la calidad que por la cantidad: “Siempre he querido sacar pocos discos, pero los justos; y tener los medios para cuidar cada detalle, empezando por el artwork y los aspectos visuales”. En este sentido destaca el trabajo de la artista Prisca Lobjoy.
Si hay un concepto que define al label es el eclecticismo: “Siempre quise incluir música de todo el mundo, pero nunca intenté hacer fusiones como ‘world music’. En ¡Ya Basta! nos dedicamos a componer, no solo a reciclar. Queríamos crear nuestro propio universo”, explica Solal.
Sobre el futuro de ¡Ya Basta! su creador opina que “en lugar de intentar crecer en tamaño, preferiría aislar el sello… al menos de los demás. Me gustaría que fuera mi laboratorio de ideas, sin quebraderos de cabeza. Esto no significa que esté en contra de las colaboraciones, al contrario”.
Sin ninguna duda, uno de los artistas que cimentaron la popularidad del label fue Gotan Project, el grupo fundado en 1999 por Solal junto con el beatmaker suizo Christoph H. Müeller y el guitarrista argentino afincado en París Eduardo Makaroff. Con su debut La revancha del tango (2001) popularizaron el llamado tango electrónico.
No fueron pioneros en modernizar el tango (Astor Piazzolla o Gato Barbieri les precedieron), pero sí en llevarlo a las pistas de baile —quedó claro en el DJ set con remezclas Inspiración espiración (2004)— y en encabezar una fusión que contaría con varios seguidores (bandas como Otros Aires y Bajofondo).
Tras su segundo álbum Lunático (2006), con la colaboración del grupo Calexico y una versión del tema de París, Texas de Ry Cooder, llegaría Live (2008). Aunque se vendiera por separado, formaba parte de Gotan Object (2008), una bonita caja que incluía además un single —con Santa María (del Buen Ayre) y Diferente—, un libro de fotos (Carnet de viajes), un DVD (Visiones) y un puzle.
Live recogía dos conciertos en un doble CD —uno, grabado en 2003 en la gira de La revancha del tango, y el otro en 2007, en el tour de Lunático— y demostraba que el proyecto Gotan tenía una perfecta traslación al directo: su tango contemporáneo, una resultona mezcla de bandoneón, piano y violín con bases electrónicas, samples de voces y dub, saltaba a los escenarios de forma efectiva.
También se notaba una cierta evolución entre ambos directos, con un mayor protagonismo de la cantante Veronika Silva en el segundo CD. No faltaba su mayor éxito Santa María (del Buen Ayre) ni las versiones de Gato Barbieri (Last Tango In Paris), Astor Piazzolla (Vuelvo al sur) y Frank Zappa (Chunga’s Revenge).
Tal vez conscientes de que el invento ya mostraba síntomas de cansancio y para responder a algunos detractores —el disco Buenosaurios (2010), de Acho Estol, incluía un dibujo con una señal de prohibido sobre un DJ, y la frase “No contiene tango electrónico”—, Solal, Müeller y Makaroff decidieron introducir cambios en Tango 3.0 (2010), su primer trabajo con material nuevo desde Lunático.
Los Gotan decían “partir de otro lugar para llegar finalmente al tango”, y por eso grabaron su álbum más orgánico, con la irrupción de metales en varios temas. Eso no significaba que no encontráramos su marca de la casa en Peligro, Mil millones, Tu misterio (con Daniel Melingo) y La gloria (con el locutor Víctor Hugo Morales nombrando a los componentes del grupo como si retransmitiera un partido).
Pero en Tango 3.0 abundaban las sorpresas, como el rhythm’n’blues en Tango Square (con el Hammond de Dr. John), el jazz en Desilusión (con Cristina Vilallonga), la atmósfera thriller en De hombre a hombre, los ecos wéstern en El mensajero (con armónica morriconiana) y el divertimento en Rayuela (con la voz de Julio Cortázar recitando un fragmento de su novela arropado por un coro infantil).
Con todo esto, Gotan Project abría un nuevo camino que era necesario para dejar atrás una etiqueta que empezaba a pesar como una losa. En 2011, para celebrar el décimo aniversario de su debut, lanzaron una propuesta que abría su sonido, La revancha en cumbia (2011), una revisitación a través de las remezclas de los héroes de la nueva cumbia, la mayoría del colectivo bonaerense Zizek.
Las relecturas más celebradas de esta colección eran las de Chancha Via Circuito —Época y Santa María (del Buen Ayre)—, Frikstailers (la hipnótica Tríptico), El Hijo de la Cumbia (Una música brutal, con un speech sobre la piratería) y Bomba Estéreo (la contundente El capitalismo foráneo).
Tremor (La de El Ruso), King Coya (Queremos paz), El Remolón (Vuelvo al sur), Fauna (Last Tango in Paris) y Axel Krygier (Chunga’s Revenge) completaban el experimento. La revancha en cumbia se incluía también en la nueva versión deluxe de La revancha del tango, en una caja con el disco original y un libreto con fotos.
También ese año, el grupo publicó su primer greatest hits, Best of (2011), con temas de sus tres álbumes en estudio: cinco de La revancha del tango —entre ellos, Santa María (del Buen Ayre) y el Last Tango In Paris—, tres de Lunático —incluido el fronterizo Amor porteño con Calexico— y cuatro de Tango 3.0 —con dos de sus mejores bazas, el futbolero La gloria y el juguetón Rayuela—.
Para hacer más apetecible la colección, se añadían dos inéditos: Strength to Love y Checkmate / Jaque Mate, ambos con una atractiva fusión de milonga y rap en inglés. Best of documentaba la evolución del trío franco-suizo-argentino, desde el uso de la electrónica más acusado de sus inicios hasta el sonido más orgánico posterior.
Aunque Gotan Project quizá sea el grupo más exitoso de ¡Ya Basta!, el sello también acoge otros proyectos de Solal —The Moonshine Sessions (2007), grabado en Nashville, y Outsider (2021), con Mike Lindsay— y a artistas descubiertos por él como Féloche, David Walters y El Hijo de la Cumbia. Una mención especial merece este último, pionero de la explosión surgida en Buenos Aires para renovar la cumbia.
Productor, músico y compositor, Emiliano Gómez mezclaba el ritmo sincopado de la cumbia con beats, scratch y samples. Buena prueba de ello fue su debut, Freestyle de ritmos, publicado en Estados Unidos en 2009 en el sello Soot de Jace Clayton (DJ /rupture), y reeditado en 2011 con algunos bonus tracks y diferente secuenciación en ¡Ya Basta!
En el álbum encontrábamos orgías rítmicas instrumentales de cadencia hipnótica (El ghetto va a mover), apuntes de raggamuffin (Para bailar), guiños a Kraftwerk (Eres campesina) y, cómo no, revisiones del tango (La vida es un tango, con un sample de Volver y la sintonía de la serie Expediente X).
Y llegamos a ¡Ya Basta! Records. 30th Anniversary (2026), una colección de treinta temas a cargo de los artistas más representativos del sello, como los citados Gotan Project, Féloche y David Walters, además de proyectos anteriores de Solal (The Boyz from Brazil, Stereo Action Unlimited) y sus colaboraciones con Keziah Jones, Veronika Silva y Mike Lindsay, entre muchos otros.










