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Mavis Staples: no nos moverán

El Katrina, la brutalidad policial… ¿quién dijo que corrían buenos tiempos para los afroamericanos? En 2007, la cantante descrita por Prince como “la personificación del soul” creyó que era hora de recuperar las “freedom songs” de The Staple Singers, la banda sonora del movimiento pro derechos civiles, y publicó We’ll Never Turn Back. Por ese motivo la entrevisté en 2008, una charla que hoy recuperamos para celebrar su cumpleaños.

Nacida el 10 de julio de 1939 en Chicago, Mavis Staples tenía solo 11 años cuando su padre, Pop Staples (1914-2000), la reclutó para actuar con su grupo familiar en los clubes nocturnos del área de Chicago. ¿Era ese ambiente de vicio y perdición el más adecuado para una niña? Como siempre, las sabias palabras del patriarca la sacaron de dudas: “Mavis, cariño, no voy a ponerte en ninguna situación perjudicial. Sé que la hermana Mahalia Jackson no cantaría en clubes, pero los pecadores no irán a la iglesia. Nosotros debemos llevarles la iglesia a ellos”.

Y así Mavis empezó a forjar su trayectoria con The Staple Singers, hasta que su historia dio un vuelco. Tras conocer al Dr. Martin Luther King, cambiaron el góspel por las canciones protesta, o, mejor dicho, las “freedom songs”. Junto al desaparecido líder, formaron parte del movimiento para los derechos civiles en los sesenta. “Fui tan afortunada de estar en presencia del Dr. King… Fue un gran hombre, y me hace sentir muy orgullosa poder decir que lo conocí, que hablé con él, y que estrechó mi mano”, reconoce ilusionada.

Aunque solo por eso ya se la puede considerar como una parte de la historia norteamericana, Mavis se quita méritos: “Mi voz es mi don, el don que Dios me ha dado. No sé nada de música ni de notas. Solo hago lo que mi padre me dijo: ‘Permanece humilde, sé humilde’. Y siempre lo he hecho, soy una persona corriente. Hablo con todos, trato con todos… Esa es mi recompensa al pensar en la música que hago, llevar alegría al corazón de la gente”.

En 2007, aquel espíritu combativo volvió con We’ll Never Turn Back, un álbum en el que actualizaba algunas de esas “freedom songs” con la complicidad del productor Ry Cooder y colaboradores como The Freedom Singers y Ladysmith Black Mambazo.

The Staple Singers en 1956, con Mavis a la derecha

En abril de 2008, con motivo de su actuación el día 25 de ese mes en el festival Blues & Ritmes de Badalona, tuve la oportunidad de charlar con Mavis. A pesar de ser una entrevista telefónica con un tiempo estipulado de veinticinco minutos, dio para mucho, como puede comprobarse a continuación. Y, por desgracia, a pesar de los años transcurridos, su mensaje sigue siendo vigente (bueno, lo de Obama queda un poco obsoleto).

¿Cómo empezó el proyecto de We’ll Never Turn Back? ¿Fue una idea del productor Ry Cooder o de la compañía ANTI-? Porque creo que, al principio, eras un poco reacia a hacer un disco con esas canciones, pero luego sentiste que era el momento adecuado… Sí. Cuando Andy Kaulkin (presidente del sello) me lo mencionó, dije: “¿Crees que la gente de hoy quiere oír canciones de los derechos civiles?”. Pero tan pronto como le pregunté eso, pensé que era una gran idea. Porque desde el movimiento de los derechos civiles, aún veo mucha injusticia, odio e intolerancia, así que, ¿por qué no? Los Staple Singers nunca grabamos estas canciones, las cantamos durante el movimiento, pero nunca las grabamos. Siempre grabábamos las que nosotros escribíamos.

¿Crees que esas canciones transmiten el mismo mensaje ahora que en los años sesenta? Creo que son tan relevantes hoy como lo fueron entonces, por lo que pasa en el mundo actual. Leo los periódicos, veo las noticias… y Pops, mi padre, siempre decía a los compositores: “Si quieres escribir para los Staple Singers, lee los titulares. Queremos cantar sobre lo que ocurre hoy en el mundo”. Y eso es lo que me pasa a mí. Vi lo que pasó con el Katrina: era horrible, irreal, tenía flashbacks de lo que vi en las noticias, y pensé en el Dr. King. ¿Qué haría él, qué diría? No le gustaría, y sé que hubiera organizado una marcha a Nueva Orleans, y se hubiera quedado allí hasta que alguien hiciera algo. Pero el gobierno, nuestro presidente, no hizo absolutamente nada por esa ciudad. Eso es lo que pasa en las noticias. Vi a un policía blanco en Nueva York disparar a un joven cincuenta veces cuando iba camino a su boda. No hizo nada, solo era negro. Hace poco, una familia se trasladó a un nuevo barrio, y al día siguiente se encontraron un grafiti en el garaje y en el coche con la palabra que empieza por N (nigger) y “marchaos de aquí”. Todo eso es relevante. Mis canciones necesitan ser escuchadas en la actualidad, especialmente por las jóvenes generaciones. Esos chicos necesitan saber lo que hemos pasado para ser lo que hoy somos y para ser capaces de hacer lo que podemos hacer hoy: ir a la escuela, tener una educación, un trabajo. Las cosas que ahora pueden hacer estas generaciones están aquí gracias al Dr. Martin Luther King.

Pops, Yvonne, Mavis y Pervis en la época del álbum “Freedom Highway” (1965)

En una entrevista con Kelly Hogan, afirmabas que cantas estas canciones porque buscas a un nuevo líder negro. ¿Qué te parece Barack Obama? ¿Crees que será el próximo presidente? Cuando hablaba de un nuevo líder negro, me refería a alguien como Martin Luther King. Pero ahora buscamos a un nuevo presidente negro. Y creo que si Obama llega a presidente de los Estados Unidos será algo magnífico y veremos muchos cambios. No puede ir por ahí haciendo campaña solo para ayudar a los negros. Debe hablar para todos, y tiene el carisma para hacer esos discursos que reúnan a los blancos, a los hispanos, a los asiáticos. Todos parecen querer a Obama. Y creo que tener una cara fresca en la Casa Blanca será magnífico para los Estados Unidos y para nosotros. Sé que mi padre nunca hubiera pensado que llegaría a ver este día.

Además, creo que Obama va a tu misma iglesia en Chicago, Trinity… Así es, pertenecemos a la misma iglesia.

Has actualizado las canciones con comentarios sobre tu propia vida, tu familia y los problemas de hoy. ¿Cómo las escogiste? Ry y yo nos sentamos y hablamos sobre lo que queríamos hacer. Y salieron estas piezas que los Staple Singers interpretaron durante el movimiento. Luego mezclamos algunos temas góspel, como “Jesus Is On The Mainline”, “This Little Light Of Mine” y “99 And ½“. En esas viejas canciones insertamos algunas “letras de libertad”. También escribí “My Own Eyes”. Luego está “In The Mississippi River”, que nos trajeron los Freedom Singers. Un día estábamos comiendo, y los oímos en una esquina cantar: “In The Mississippi River, and you can count them one by one…”. Y les pregunté: “¿De qué habláis cuando decís ‘puedes contarlos de uno en uno, de dos en dos…?’”. Y me contestaron: “Mavis, durante esa época, había tres luchadores por la libertad, dos jóvenes blancos y un joven negro. Fueron a Filadelfia (Mississippi), y alguien los mató. Y cuando dragaron el río para buscarlos, sacaron los cuerpos y la gente estaba mirando, y en ese momento es cuando los contaban de uno en uno, de dos en dos…”. Y entonces dije: “Tenemos que incluir esta canción”. Escogimos los temas que pensamos encajarían en este CD.

¿Crees que este disco es un retorno a tus raíces? Sí. Es mi vida volviendo al punto de partida. Es un CD del que estoy muy orgullosa, he puesto todo mi corazón en él. Sabes, mi padre me dijo una vez: “Mavis, canta siempre desde tu corazón, sé sincera, porque lo que sale del corazón alcanza el corazón”. Y cuando estábamos en el estudio, eso es lo que salió. Y las historias que cuento eran mi vida, eran historias verdaderas, nuestras raíces. Normalmente, cuando voy a una sesión de grabación, sé las canciones que voy a interpretar desde el día anterior. Pero con Ry no fue así, no quería que lo supiera, y tal vez es mejor. Llegaba, me daba los buenos días, hablábamos un rato, y luego me preguntaba: “Bueno, Mavis, ¿qué piensas de esta canción?”. Entonces íbamos al estudio, los técnicos empezaban a grabar, probábamos y nos quedábamos con la primera toma.

Has trabajado con Steve Cropper, Curtis Mayfield, Jerry Wexler, Prince… ¿Qué has aprendido de esas experiencias? Sabes, he aprendido que todos ellos son grandes productores y genios. Mayfield, Prince, Bob Dylan, Wexler… esos hombres… He sido realmente bendecida en mi vida, lo bastante afortunada para trabajar con todos esos grandes hombres, grandes productores, y como he dicho, genios.

¿Y cómo recuerdas tu colaboración con Prince? Porque él tiene una imagen muy sexual y controvertida, que no encaja con tu background góspel. Cuando trabajé con Prince la primera vez, lo primero que me preguntaban en las entrevistas era: “¿Qué estás haciendo con él?”. Y respondía: “Estoy con él para grabar música”. Conocía mi trayectoria, conocía a los Staple Singers… se trataba solo de cantar las canciones de ese joven genio. Mi padre me llamó y me dijo: “Mavis, Prince te busca”. Y le pregunté: “¿Qué príncipe?”. Y respondió: “Chica, ese al que llaman Púrpura. Llámalo y a ver qué quiere”. Su mánager me contó que quería ficharme para su sello y escribir canciones para mí. Y le dije: “¿Qué va a escribir para mí? Soy una mujer, y he oído las canciones que ha compuesto para Apollonia y Vanity, y no puedo cantar ese tipo de cosas”. Y me tranquilizó: “Él es muy consciente de la naturaleza de su talento, Miss Staples, y escribirá canciones adultas contemporáneas para usted”. Así que al final acepté: estaba tan feliz y halagada de que este joven quisiera trabajar conmigo… Y estoy muy orgullosa del CD; compuso canciones especialmente para mí. Era la época en la que luchaba contra Warner Brothers, y creo que “Time Waits For No One” no se escuchó demasiado. El segundo, “The Voice”, se conoció más.

Para acabar, ¿qué opinas del rap en general, y del rap político de Public Enemy y Michael Franti? Creo que Michael Franti es muy bueno. De hecho, yo hubiera querido que participara un rapero en mi disco. Contactamos con Chuck D para una canción. Lo conozco muy bien, es un espíritu muy bello. Hicimos un tema para nuestro álbum, y cantó en él, pero no lo pudimos utilizar. Ry dijo: “Mavis, no creo que siendo la señora que eres te sientas cómoda con esto”. Y contesté: “De acuerdo, no puedo decir esas cosas”. El título de la canción era “Freedom Got A Shotgun”. Tuvimos que quitarla, pero yo realmente hubiera deseado tener a un rapero, como Kanye West, uno de esos jóvenes, para que hiciera una de mis “canciones de libertad” conmigo. Porque los niños, los jóvenes, escuchan rap, y hubieran escuchado a uno de esos raperos cantando “libertad ahora”. Aún podemos hacer un remix de una de esas canciones con un rapero. Pero creo que está muy bien, y ojalá más artistas cantaran canciones políticas.

We’ll Never Turn Back, retorno triunfal

El debut de una leyenda

Pese a su larga carrera, en solitario Mavis Staples no ha sido una artista muy prolífica. En 1969 debutó con un álbum homónimo en el sello Volt (subsidiario de Stax), producido por Steve Cropper. Le seguirían Only For The Lonely (1970), Oh What A Feeling (1979) –con la producción de Jerry Wexler–, Time Waits For No One (1989) y The Voice (1993) –bajo la protección de Prince– y Have A Little Faith (2004).

Hasta llegar a We’ll Never Turn Back (2007), un punto de inflexión en su carrera con el que Mavis volvió a las raíces de su etapa activista, con la eficaz producción de Ry Cooder.

A pesar de que algunos compararon este regreso con otros retornos triunfales de figuras en el olvido apoyadas por productores de relumbrón (como Bettye LaVette o incluso el caso más conocido, Johnny Cash), no fue propiamente así. Estamos de acuerdo en que Mavis no grababa desde hacía años, pero su carrera no estaba acabada, ni mucho menos.

En We’ll Never Turn Back, y junto a invitados como The Freedom Singers (algunos de los intérpretes originales de los sesenta) y Ladysmith Black Mambazo, Mavis interpretaba cantos como We Shall Not Be Moved, Eyes On The Prize (también recuperada por Bruce Springsteen en We Shall Overcome. The Seeger Sessions de 2006), On My Way, 99 And ½, Turn Me Around y Jesus Is On The Main Line. Y no solo no los despojaba de su carácter reivindicativo, sino que además los actualizaba con comentarios sobre su vida y los problemas contemporáneos.

Como ya hizo hace décadas con los Staple Singers, la cantante incorporaba la espiritualidad y la sonoridad góspel, mientras que la mano de Cooder se notaba en la presencia de elementos de country-blues, muy destacables en el telúrico Down In Mississippi de J.B. Lenoir y en el tribal In The Mississippi de Marshall Jones (Freedom Singers).

Para justificar un trabajo como este, Mavis aseguraba que “las cosas están mejor, pero no estamos donde deberíamos y nunca retrocederemos”. Por eso, discos como We’ll Never Turn Back aún son necesarios.

Este fue el primero de una serie de álbumes en los que la cantante se rodeó de productores y compositores actuales, como You Are Not Alone (2010) y One True Vine (2013) –con versiones de Funkadelic, Nick Lowe, Pops Staples y Low–, producidos por Jeff Tweedy; Livin’ On A High Note (2016), con M. Ward a los mandos y canciones de Nick Cave, Justin Vernon (Bon Iver), Valerie June, Neko Case y Jon Batiste; If All I Was Was Black (2017), de nuevo con Tweedy, también autor de todos los temas, y We Get By (2019), producido y escrito por Ben Harper.

Mavis también ha publicado directos como Live. Hope At The Hideout (2008), I’ll Take You There. An All-Star Concert Celebration (2017) –el concierto de tributo que le dedicaron amigos como Keb’ Mo’, Buddy Miller, Emmylou Harris, Gregg Allman, Taj Mahal, Aaron Neville y muchos más– y Live In London (2019), y la banda sonora A Piece Of The Action (1977), producida por Curtis Mayfield. En 2020 lanzó el nuevo single All In It Together, y en 2021 la remezcla de One More Chance (de We Get By) a cargo de ALA.NI.

Además de su carrera como solista, ha participado en álbumes de tributo como Spirituals & Gospel. Dedicated To Mahalia Jackson (1996) –a dúo con Lucky Peterson–, Tangled Up in Blues. Songs Of Bob Dylan (1999), Gotta Serve Somebody. The Gospel Songs Of Bob Dylan (2003), Johnny’s Blues. A Tribute To Johnny Cash (2003), Beautiful Dreamer. The Songs Of Stephen Foster (2004), Touch My Heart. A Tribute To Johnny Paycheck (2004), Love For Levon. A Benefit To Save The Barn (2012), The Musical Mojo Of Dr. John. Celebrating Mac And His Music (2016) y The Life & Songs Of Emmylou Harris (2016).

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