Jesse Dayton: corredor de fondo

jesse3

Jesse Dayton: orgullo texano

En 2002, el cantante, guitarrista y compositor texano Jesse Dayton actuó por primera vez en nuestro país con su grupo The Fellas, integrado por Charlie Sanders (bajo, voz), Eric Tucker (batería) y Emmett Roch (pedal steel y mandolina). Después de muchos años de ausencia en nuestros escenarios, en noviembre el artista de Austin volverá de gira por varias ciudades para presentar su disco más reciente, The Revealer (2016). Es una buena ocasión para recuperar la entrevista que le hice hace quince años en Barcelona.

Un periodista yanqui escribió sobre Jesse Dayton: “En un mundo lógico, llenaría estadios, viajaría con una flota de autobuses o en aviones privados a las capitales europeas, mientras Garth Brooks afinaría sus guitarras, Tim McGraw limpiaría sus botas y Faith Hill plancharía su ropa”. Palabras certeras.

Empecemos con la pregunta del millón. ¿Qué clase de música escuchabas de niño? Country & western, George Jones –vecino en su ciudad natal de Beaumont, Texas–, blues, country-blues, mucho rock’n’roll, ZZ Top… cosas así. Me gustaba más George Jones que Hank Williams, aunque Hank obviamente influyó a George. Y Lightnin’ Hopkins también fue muy importante para mí.

¿Te influyó la escena de blues de Austin? Cuando era un niño, conocí a Clifford Antone, el propietario del club Antone’s. Descubrí a Jimmie y a Stevie Ray Vaughan y a muchos más. Antone era amigo de mis padres y solía darme todos esos discos originales de blues para escuchar. Y cuando fui lo suficientemente mayor, cuando estaba en el instituto, me llevó a Austin para tocar. Así que fui introducido en la escena de Austin desde muy joven.

Tuviste dos bandas de rockabilly, The Alamo Jets y The Road Kings. ¿Fue algo puntual o es otra faceta de tu versatilidad como músico? En esa época, para mí tocar rockabilly era algo natural: Conway Twitty tuvo una banda rockabilly y George Jones hizo algún disco de ese estilo cuando era joven. Era más rebelde, así que la música encajaba. Luego The Alamo Jets fueron adquiriendo un sonido cada vez más country. Antes de eso, cuando era todavía más joven, había empezado en Beaumont tocando en bandas de country.

jesse-dayton-johnny-cash2

Un joven Jesse, entre Waylon Jennings y Johnny Cash

Creo que estuviste en Nashville como compositor. ¿Cómo fue la experiencia? Sí, aún sigo yendo y viniendo. Nashville… la gente no lo entiende. Creen que todo es como lo que suena en la radio. Pero la ciudad no es tan… De hecho, los grandes compositores como Steve Earle, Lucinda Williams o Jim Lauderdale viven allí. Así que está bien, pero me trae sin cuidado la música de las majors que sale de Nashville: creo que es mala. Jim (Lauderdale) es un amigo personal, y ha tenido una gran influencia en mí. Cuando estaba en los Alamo Jets me decía: “Escribe más, escribe más material country”. Es mi compositor “joven” favorito, y hago varias versiones suyas. Es algo así como Willie Nelson, que siempre interpretaba temas de Kris Kristofferson; Jim es “mi Kristofferson”.

Johnny Cash te dijo en una ocasión: “Eres diferente y te puede costar más triunfar, pero tendrás una carrera mucho más larga”. ¿Qué sentiste? Se me saltaron las lágrimas. Pero fue muy amable, un hombre muy dulce y espiritual, porque como había sido tan loco de joven… Fue un honor. Escribí una canción sobre este encuentro, pero aún no la he grabado en ningún disco.

Has colaborado con Willie Nelson, Waylon Jennings, Johnny Cash, Ray Price… ¿Qué has aprendido de ellos? Toqué con Waylon en su álbum Right For The Time (1996), y fue asombroso. Era el tipo más cool: su forma de vestir, su actitud… Una vez me dijo algo realmente gracioso: “Si crees en la buena prensa, tienes que creer también en la mala”. Con Willie estuvimos de gira, creo que hicimos nueve shows con él. Es el rey de la música americana, mi compositor norteamericano favorito, y es un honor estar cerca de él, es como una lección de humildad.

IMG_20170808_0001_NEW2

Foto interior autografiada del debut de Dayton, Raisin’ Cain

Cuando escuché tu primer disco, Raisin’ Cain (1995), con la colaboración de Doug Sahm, Flaco Jiménez, Floyd Domino y Johnny Gimble, entre otros, pensé que tenía un sonido absolutamente texano: primero, por la variedad de estilos (del honky tonk al tex mex), y luego, por las letras, en la tradición de los storytellers. Aquí tengo una muestra de discos de algunos artistas texanos: Guy Clark, Shaver, Joe Ely, Rosie Flores, Robert Earl Keen… Joe Ely es “muy bueno” (en castellano en el original), es una leyenda en Texas. Billy Joe Shaver es uno de los reyes de los compositores country, es como mi padre musical. Estuvimos un tiempo en el mismo sello, Justice. Su hijo Eddy, que murió hace poco –el 31 de diciembre de 2000 a consecuencia de una sobredosis de heroína–, era un guitarrista killer. Terry Allen es un artista verdadero que pinta, hace esculturas. Guy Clark es un genio como compositor. Rosie Flores… escribimos juntos la canción Heartbreak California, y he tocado con ella hace un par de semanas en el Continental Club. Y Robert Earl Keen es increíble, probablemente el mejor compositor que ha salido desde Townes Van Zandt o Guy Clark.

Entonces ¿qué tenéis los texanos? ¿Por qué vuestra música es tan rica y, a la vez, personal? México está aquí, Louisiana aquí, el resto del Oeste por allí. Tenemos nuestro propio país, con nuestra radio, música, cultura, comida y arte. Creo que todos los artistas de Texas hacen cada uno su propia cosa y, en mi caso, hay más rockabilly, honky tonk y baladas. Debe ser algo que hay en el agua.

¿Y qué me dices de la tradición del storytelling? Creo que Billy Joe Shaver, Guy Clark, Townes Van Zandt y Willie Nelson, cuando empezaron a escribir canciones, amaban la música de los cowboys, y sus historias hablaban más de Texas porque ellos eran de allí.

¿Es posible decir que la escena musical más interesante está en Austin? Sí. Siempre hay música en directo, allí, siete noches a la semana, veinticuatro horas al día.

bjshaver0919

Billy Joe Shaver, una de las influencias reconocidas de Dayton

¿Cuál es tu mayor influencia como cantante, como guitarrista y como compositor? Son tres cosas diferentes. Como compositor, Billy Joe Shaver me ha influido más que cualquier otro. Pete Anderson me ha ayudado mucho en mi estilo de tocar la guitarra. Y mi cantante favorito es George Jones.

Algunos te han comparado con Elvis Presley. ¿Es otra de tus influencias? Elvis es dinero. No, lo dicen por el concepto escénico: en el escenario nos movemos mucho; es un show muy sexual, explosivo, y por eso nos comparan. Pero me gusta Elvis, es otro de mis cantantes favoritos.

Creo que algunas de tus canciones tienen un “gancho” pop, no en el sentido del country-pop mainstream, sino en la tradición de grandes artistas como Elvis Costello. ¿Estás de acuerdo? ¿Te refieres al pop de The Rolling Stones, de The Beatles? Es raro, porque el pop que me influyó es más estándar… Cuando pienso en pop pienso en Leiber & Stoller. Mi hermana tenía discos de los Beatles: no soy un gran fan de ellos, pero en cambio sí me gustan los Stones. También Buddy Holly, aunque era más melódico. Eso proviene de tocar rockabilly, porque en los cincuenta a la gente le gustaba escuchar eso en las canciones.

Eres el prototipo de artista independiente: creaste tu propio sello, Stag, grabas con tus músicos, interpretas tus canciones, produces… ¿Es difícil mantenerse así en la industria musical actual? No, porque internet ha abierto muchas puertas. Las cosas están cambiando muy rápido en Norteamérica, ahora. Varios cantantes tienen su propia infraestructura: Ani Di Franco, Steve Earle, Prince… Poseen sus propios sellos discográficos. Y el público empieza a ser consciente de esto. Y, de hecho, todo lo que necesitas es distribución, y nosotros la tenemos, además de buenos agentes de radio, buenos publicistas, todo lo que una major pueda ofrecernos, excepto por los billones de dólares. Ganamos más dinero por disco, así que no tenemos que vender tantos. Tengo amigos en majors que venden un millón de álbumes, y aún les tienen que pagar la pasta que les deben. No es un buen negocio. Nadie quiere desarrollar carreras largas, quieren dinero rápido a corto plazo. Así que empezamos este sello, Stag Records, mi mánager y yo. Tenemos otros nuevos artistas que vamos a producir: por ejemplo, un tipo llamado Greg Wood… es sorprendente. Es como un cruce entre Tom Waits y Hank Williams, entre Leonard Cohen y Dave Alvin –Stag publicó el debut de Wood, Ash Wednesday, en 2002–.

jesse-brennen

Con la cantante Brennen Leigh, con la que grabó un disco de duetos

Hablemos de tus tres álbumes hasta el momento: creo que Raisin’ Cain es tu mejor álbum; Tall Texas Tales (2000), reeditado en 2003 con nueva portada y tres temas extras, el más personal, y Hey Nashvegas! (2001), con The Dixie Chicks, Mickey Raphael, Mandy Barnett y, de nuevo, Flaco Jiménez, Floyd Domino y Johnny Gimble, el más “convencional”, demasiado Nashville. ¿Estás de acuerdo? Sí, Hey Nashvegas! es demasiado “pulcro”, incluso para mí. Cuando lo grababa no estaba muy feliz con la dirección que tomaba, porque lo hicimos en Nashville. Es el “menos preferido” de mis discos. Pero es el que ha sonado más en la radio, más que los otros dos juntos. Así que necesitábamos hacerlo, y por eso lo hicimos.

¿Qué hay sobre el proyecto de un libro basado en tus canciones como historias cortas, un poco al estilo de las Crónicas de motel de Sam Shepard? Está aparcado, porque me he concentrado en escribir una obra teatral sobre una pequeña ciudad texana titulada Balmorhea, que pronto saldrá de gira. La he escrito con un amigo llamado Lew Temple, un actor y escritor texano. Él enfermó, tenía leucemia, así que otros proyectos con él quedaron aparcados. Cuando se encontró mejor después de estar a punto de morir y la enfermedad remitió, escribimos esta obra. Ahora la dirigirá con un grupo de actores texanos famosos.

Has tocado ante público rock y punk, junto a Supersuckers y Mike Ness. En cierta forma, has repetido lo que hizo Dwight Yoakam en los ochenta, y has abierto puertas a artistas como Wayne Hancock o Hank III. Dwight teloneó a X y a los Blasters en Los Ángeles, pero creo que hemos sido los primeros en hacerlo a nivel nacional. Tocamos con Supersuckers y Social Distortion en 1995. Tres o cuatro años después salió Hank III y Mike Ness debutó en solitario con un disco countryCheating At Solitaire (1999)–. No creo que hayamos abierto puertas, pero sí hemos tenido la suerte de poder ser los primeros. El público punk y rock tiene mucha energía. A algunos tipos del country tradicional eso no les gusta. Pero, para mí, está bien. Cuando era un quinceañero, además de los discos de George Jones de mis padres, también escuchaba los de The Clash y Social Distortion…

Captain-Clegg

Captain Clegg & The Night Creatures, uno de los proyectos paralelos de Dayton

¿Qué te parece la escena country actual? Por un lado, tenemos el country insurgente de Chicago y Bloodshot Records (Robbie Fulks) y, por otro, el revival hillbilly (Wayne Hancock, Hank III, Dale Watson, BR5-49). Creo que las cosas están cambiando. Algunos de ellos solo escriben viejas canciones, y no creo que sea una forma de pensar demasiado atrevida. Por ejemplo, creo que Jeff Tweedy de Wilco tiene mucho talento. Y Robbie Fulks también, aunque personalmente me agota un poco. No me gusta demasiado Ryan Adams; no lo odio, no quiero tener problemas, pero su música es… Me gustaba un tema de su disco en BloodshotHeartbreaker (2000)–, algo como To Be Young –se refiere a To Be Young (Is To Be Sad, Is To Be High)–, pero me trae sin cuidado.

Vivimos tiempos difíciles para el country, porque las leyendas están desapareciendo (Doug Sahm, Waylon Jennings). ¿Qué podéis hacer los músicos jóvenes para mantener viva la antorcha de su rica herencia? Creo que está bien tener influencias, pero no es bueno imitar de forma mimética. No puedo cantar como esos tipos aunque lo intente, porque eran los más grandes. Así que debemos aportar nuestra propia visión, tomar las cosas que nos dieron, pero hacerlas nuestras. Ese es el futuro, las formas híbridas de música: un poco de Lightnin’, un poco de Waylon, un poco de Jagger y Richards, un poco de Buddy Holly… lo que sea.

Pero a los puristas eso no les va a gustar… ¿Sabes qué te digo? Los puristas me pueden besar el culo. Ellos hablan de hillbilly boogie y cosas antiguas así… pero Bob Wills cabreó a la gente en Texas cuando introdujo por primera vez elementos negros del jump y el swing de Chicago en su hillbilly de violines. En esa época eso fue algo muy extraño y diferente, una forma híbrida de música. Pero lo realmente triste de los puristas es que no tienen una opinión propia: se ponen y visten la misma ropa retro, hacen todo eso y se consideran cool. No tienen agallas para levantarse como individuos y pensar más allá. En todas las épocas, todos los grandes artistas han sido gente con una visión lejana: Bob Wills por lo que ya he dicho; Hank Williams tocaba blues y rockabilly, además de honky tonk; Hemingway escribía obras muy controvertidas; Salvador Dalí en vuestro país… Si todos hicieran lo mismo, sería aburrido. Es su opinión, es su decisión sobre lo que siempre quieren escuchar, pero no tiene por qué ser la mía. Hay tantos discos con esa intención mimética… Por eso, yo les digo: “Vive, divórciate, ten problemas, pon todo eso en tu música”. Por ejemplo, el último disco de los Derailers –por la época de la entrevista, debe referirse a Here Come The Derailers (2001)– es el primero de los suyos que realmente me ha gustado, porque es honesto: tiene el sonido a lo Buck Owens, pero otras cosas, de The Rolling Stones, por ejemplo; es un híbrido. Demuestran que pueden sonar como los Buckaroos, pero les han crecido las alas; pueden convertirse en una gran banda.

JD-3

Dayton, azote de los puristas

En los últimos Grammy –los de 2002, se entiende–, la música con raíces tuvo un gran éxito con la banda sonora de O Brother, Where Art Thou? (Joel y Ethan Cohen, 2000). ¿Crees que es un buen síntoma, o es solo una reacción “patriótica” a la tragedia del 11-S? ¿Quieres decir oportunista a causa del filme? Si tienes grandes canciones hillbilly y a George Clooney, vas a vender a cuatro millones de amas de casa. ¿Es eso un gran cambio? No, creo que ha sido cosa de un momento. Ojalá lo fuera. Cuando salió Raisin’ Cain dijeron: “Las cosas están cambiando en América”. Bueno, están cambiando, pero no tan drásticamente. No creo que mi próximo disco vaya a vender cuatro millones; estaría bien, pero… Y lo del 11-S fue para nosotros, los norteamericanos, una lección de humildad. Dos semanas después de que pasara, actué en el Village Underground. Estaba muy nervioso, porque fue donde Bob Dylan empezó, y él me gusta mucho. Era extraño estar en Nueva York: la gente se saludaba por la calle y todos eran amables y se ayudaban. Fue el día más triste en la historia de mi generación.

Has trabajado en un disco de tributo a Willie Nelson, Twisted Willie (1996) –posteriormente, participaría en homenajes a Johnny Cash (Dear Johnny. A Tribute, 2004) y Wanda Jackson (Hard-Headed Woman: A Celebration Of Wanda Jackson, 2004)–. Imaginemos que un día alguien edita un tributo a Jesse Dayton. ¿Qué artistas te gustaría que estuvieran en él? Uau, tío, sería asombroso. Algunos ya están muertos.

Dave Alvin me contestó lo mismo… ¿De verdad? Bueno, probablemente Dave estaría en él, porque, aparte de mí, es el tío más simpático y enrollado del negocio musical. Es un texano honorario no oficial. Todos en Texas le aman. Veamos, tendría a Willie, a Social Distortion, a The Rolling Stones, a Frank Sinatra, a Pete Anderson y Dwight Yoakam, a la cantante tex mex Selena, a Flaco Jiménez, a Mr. Lauderdale, a ZZ Top…

¿Qué puedes contar acerca de tus shows? ¿Haces muchas versiones? Me gusta interpretar canciones de mis amigos, de Jim Lauderdale, de Buddy Miller, de Robert Earl Keen… Saben que no soy como ellos. Ahora mismo, por ejemplo, en Texas hay diez tipos ganándose muy bien la vida imitando a Robert Earl Keen. En serio, es algo ridículo. Tenemos un gran show en directo, tengo una gran banda. Después de tocar ante público rock y público country, es una combinación de ambos. Interpretamos tres honky tonk, luego una balada… Sorprendemos a los fans del country con temas rock, y a los del rock con temas country; eso lo hacemos muy bien.

Después de los tres álbumes citados anteriormente, Dayton ha publicado Country Soul Brother (2004) –con Gary Primich, Eddie Spaghetti y Redd Volkaert–, South Austin Sessions (2005) –con versiones de Townes Van Zandt, ZZ Top, Jim Lauderdale, Waylon Jennings y Sonny Terry & Brownie McGhee–, Holdin’ Our Own And Other Country Gold Duets (2007) –con la espléndida cantante Brennen Leigh, en la tradición de grandes duetos country como George Jones y Tammy Wynette–, One For The Dance Halls (2011) y Jesse Sings Kinky (2012) –con versiones de Kinky Friedman, a quien interpretó en una obra teatral–. Su último (y excelente disco) es The Revealer (2016). Aquí podemos ver el vídeo de una de sus nuevas canciones, Daddy Was A Badass:

Todo eso, sin contar con el “pirata oficial” Live In Las Vegas Bootleg (2003) y sus grupos paralelos Banjo & SullivanThe Ultimate Collection 1972-1978 (2005), la primera y única recopilación del misteriosamente desaparecido dúo de hillbilly, en realidad personajes de la película de Rob Zombie Los renegados del diablo (2005)–, y Captain Clegg And The Night CreaturesRob Zombie Presents Captain Clegg And The Night Creatures (2009)–, un grupo de psychobilly que aparece en Halloween II (2009) de Zombie.

Además, ha incluido canciones en las bandas sonoras de las series Justified, Roswell, Hijos de la anarquía y True Blood, ha colaborado en álbumes de Supersuckers (Must’ve Been High, 1997; Holdin’ The Back, 2015), Ray Price (Prisoner Of Love, 2000) y Eddie Spaghetti (The Value Of Nothing, 2013), y ha escrito y dirigido su propia película de zombis, Zombex (2013).

Jesse Dayton Trio actuará en las siguientes fechas:

6 de noviembre. Kafe Antzokia, Bilbao
7 de noviembre. Boite Live, Madrid
8 de noviembre. 16 Toneladas, Valencia
9 de noviembre. Rocksound, Barcelona
10 de noviembre. Rock & Blues, Zaragoza

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

About Ciudad Criolla

Ciudad Criolla tiene como objetivo constituirse como un punto de referencia para todos los aficionados a la roots music elaborada en Estados Unidos; una roots music cuyo principal rasgo es, precisamente, su impureza construida sobre una mezcla de influencias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: