¿Un local mítico o uno de los mejores sellos discográficos de blues? Antone’s es cualquiera de esas dos cosas, pero, por encima de todo, fue el proyecto personal de Clifford Antone (1949-2006), un personaje que consagró su vida a su gran amor, el blues.
Como compositor, productor, arreglista e intérprete, especialmente en los sesenta y setenta, Allen Toussaint contribuyó a moldear el sonido del rhythm’n’blues, el soul y el funk de Nueva Orleans. Después de recoger las impresiones de varios periodistas que lo conocieron, hoy evocamos su vida y su obra y hablamos de su nuevo disco y de un documental sobre su proceso creativo. Sigue leyendo «La leyenda del caballero sureño»→
El festival In-Edit de Barcelona proyecta estos días Sir Doug And The Genuine Texas Cosmic Groove, un documental dedicado a Doug Sahm. Si existiera la justicia poética, el músico texano debería obtener el mismo reconocimiento que Sixto Rodriguez tras el estreno de Searching For Sugar Man, y con más motivos: su talento musical era infinitamente superior. Por desgracia, ya no podrá disfrutarlo. La próxima semana le dedicaremos la sesión. Sigue leyendo «Doug Sahm, la auténtica esencia de la música texana»→
Los Ángeles, y más concretamente la zona conocida como East L.A., ha sido el caldo de cultivo de una serie de artistas chicanos que han conseguido el triunfo a nivel global. En los cincuenta fue Ritchie Valens; en los sesenta, Cannibal & The Headhunters y Thee Midniters; en los ochenta, Cruzados y The Plugz; y en los noventa, The Blazers y El Vez. Por eso no es extraño que Los Lobos surgieran en este contexto. Sigue leyendo «Zarpazos desde East L.A.»→
Considerado como el intérprete más creativo e innovador del blues blanco, Stevie Ray Vaughan es una leyenda que marcó un punto y aparte y cuyos hallazgos aún no han sido superados, aunque sí copiados: en su Texas natal, dicen que cuando un guitarrista no quiere parecerse a él está loco.
Stevie Ray, nacido el 3 de octubre de 1954 en Dallas, empezó a tocar la guitarra influido por su hermano mayor, Jimmie Vaughan, y llevó su imagen característica (sombrero de ala ancha, botas de piel de serpiente y tatuaje de pavo real en el pecho) a multitud de escenarios antes de conmocionar en 1982 el Festival de Montreux: a partir de ese momento, el salto y la fama internacional.